miércoles, 2 de julio de 2008
Pachelbel
viernes, 27 de junio de 2008
jueves, 19 de junio de 2008
Pequeña mudanza
Días de cambio, la verdad. Me he dado cuenta que han pasado cuatro años, que en el fondo he regalado. Y que no me han servido para nada (es un decir). No es un tono fatalista. Sólo estaba haciendo balance, de nuevo. Cuatro años ya que han pasado demasiado rápido, y que probablemente, los próximos cuatro pasarán igual. En tanto y en tan poco tiempo he conocido a un montón de gente que sin duda han entrado en eso que llaman el círculo de amigos. Porque es verdad lo que decía un amigo el otro día (Adri, te plagio), y que leí en su blog: esto es la "crisis del cuarto de vida". Porque lleva razón al decir que cada vez el círculo de amigos se hace más pequeño, que cada vez se selecciona más y mejor (en teoría). Porque cada vez es más difícil eso de verlos a todos juntos, conseguir cuadrar tantos horarios (al fin y al cabo, son 24 horas que no se pueden estirar). Las multitudes de amigos incomodan, y cada vez se disfruta más de esa cerveza, o ese café, en el que charlas un rato y te pones al corriente de lo rápido que pasa el tiempo, quizás más en plan íntimo, dos o tres personas, como mucho. Ya no prefieres salir en manada, sino aprovechar buenos momentos con personas concretas. Socializar como antes, en el colegio, en el instituto, ya ni lo recuerdas: ahora en la Facultad todo el mundo va con prisas (siempre tú la primera), la cafetería quizá sea el único punto de encuentro en el que cruzas palabras (distintas) a las materias de clase. Era cómodo ir de excursión, salir a jugar al patio, disfrutar al fin y al cabo, en grupo. Pero te empiezas a dar cuenta que mientras algunos eran verdaderos amigos otros no eran tan especiales después de todo. Te empiezas a dar cuenta de que algunas personas son egoístas y que, a lo mejor, esos amigos que creías cercanos no son exactamente las mejores personas que has conocido y que la gente con las que has perdido contacto resultan ser amigos de los más importantes para ti. Son los que regresan, o los que se van y vuelven. Somos todos, al fin y al cabo. Son quizás las nuevas personas que aparecen. Ahora ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más dolor. Te rompen el corazón y te preguntas como esa persona que amaste tanto te pudo hacer tanto mal. O quizás te acuestes por las noches y te preguntes por qué no puedes conocer a alguien lo suficientemente interesante como para querer conocerlo mejor. Pareciera como si todos los que conoces ya llevan años de novios y algunos empiezan a casarse. Quizás tú también amas realmente a alguien, pero simplemente no estás seguro si te sientes preparado para comprometerte por el resto de tu vida. Los ligues y las citas de una noche te empiezan a parecer baratos, y emborracharte y actuar como un idiota empieza a parecerte verdaderamente estúpido: evidentemente te haces mayor y empiezas a evitar ver pasar la vida por un tamiz de sueños. Salir tres veces por fin de semana resulta agotador y significa mucho dinero para tu pequeño sueldo. Miras tu trabajo y quizás no estés ni un poco cerca de lo que pensabas que estarías haciendo. O quizás estés buscando algún trabajo y piensas que tienes que comenzar desde abajo y te da un poco de miedo: ¿quién no tiene miedo al empear cualquier proyecto nuevo?, por pequeño que sea el proyecto. Tratas día a día de empezar a entenderte a ti mismo, sobre lo que quieres y lo que no. Tus opiniones se vuelven más fuertes: o al menos consigues cambiar sentimientos de duda y culpabilidad por otros. La inseguridad se tercia en una seguridad abrumadora: mañana te comes el mundo. Y pasado, y al siguiente. Ves lo que los demás están haciendo y te encuentras a ti mismo juzgando un poco más de lo usual porque de repente tienes ciertos lazos en tu vida y adicionas cosas a tu lista de lo que es aceptable y de lo que no lo es: es evidente, claro que sí. Ya no te comportas como un niño o una niña. Porque ves que los padres dejan de estar tan pendientes como cuando jugabas en el parque: ahora las caídas se pagan más caro que un simple golpe con el balancín. Por eso, porque ahora eres tú quien cuida de tí mismo. A veces te sientes genial e invencible, y otras... solo, con miedo y confundido. Te cuestionas cosas que antes dejabas de lado, porque otros lo harían. Vives como en una montaña rusa, subiendo y bajando. Al fin y al cabo, andando poco a poco se hacen caminos muy largos, no hay duda. Yo llevo caminando poco, pero sin duda recorreré miles de senderos. De repente tratas de aferrarte al pasado, pero te das cuenta de que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otra opción que seguir avanzando. Y sólo miras hacia atrás para buscar entre los recuerdos alguno que haga que te sonrías de nuevo: esos pequeños detalles que te alegran la vida, ese dèja-vu... Al fin y al cabo, son los cimientos de tu vida. Ahora te preocupas por el futuro, préstamos, dinero, estudios... y por hacer una vida para ti: una familia. Y mientras ganar la carrera sería grandioso, ahora tan solo quisieras estar compitiendo en ella. Muchas veces pasas malos ratos, pero no debes (no debemos, mejor dicho) olvidar que tras el diluvio, viene la calma. Aunque las lluvias que la preceden te hagan pensar que jamás volverás a ver brillar el sol entrando por la ventana, haciendo sortilegios por atravesar nubes y contaminación. Pero ocurre. Todo vuelve a tener una luz que no recuerdas haber visto desde hacía tiempo, en Florencia. Y persiguiendo esa luz caminas de nuevo por la vida. No debemos desaprovechar los mejores momentos esperando. Lo que puede que no te des cuenta es que todos los que estamos leyendo esto nos identificamos con ello.Todos nosotros tenemos 'veintitantos' y nos gustaría volver a los 15-16 algunas veces. A esa seguridad de antaño.
Sin duda estoy de mudanza: cambio, ajusto, reajusto. Vivo. Por compases agrupo momentos.Ahora parece ser un lugar inestable, un camino en tránsito, un desbarajuste en la cabeza, las prisas por vivir y quemar etapas... pero sin duda alguna, es la mejor época de nuestra vida. Dicen que estos tiempos son los cimientos de nuestro futuro. Parece que fue ayer que teníamos 16... y ahora rozamos los veinte, cuando menos. Tiempo que vale oro. Sin duda, amigo, llevas toda la razón al decir que la vida no se mide por las veces que respiras, sino por todos aquellos momentos que te dejan sin aliento...
Tengo, una vez más, la canción perfecta para este texto. The Fray "Over my head (Cable car)". Te la dedico.
sábado, 7 de junio de 2008
Actualización rápida, que es gerundio...
martes, 20 de mayo de 2008
¿Os sobran minutos?
Tengo tantas cosas que hacer que no sé ni por donde empezar (como decía un profesor del colegio...: despacito y buena letra...). Si despacito voy... ese es el problema.
[¡Oh, my God! ¿Por qué junio está tan cerca?]
El jueves me voy a Roma (que si lo sé, no voy); así que me veo en el avión repasando las invasiones mongoles y el cristianismo primitivo, aderezado con la Guerra de los Cien Años, Ricardito -el del Corazón de León-, su madre Leonor de Aquitania -alias K. Hepburn en "El león en invierno"- y toda su santa familia. Roma va a ser interesante.
En fin... agobio, bonsoirée. Ya si eso dormiré en julio...
sábado, 26 de abril de 2008
¿2?
[¿No os pasa lo mismo?]
[¿Hay alguien?]
domingo, 20 de abril de 2008
20 de abril (del 90)
(¡Qué recuerdos de los ensayos con el grupo...!, será que echo de menos mi pasado rockero..., me volveré a dejar larga la melena... jejeje).
[En proceso de agobio severo]
domingo, 13 de abril de 2008
De tangos y otras canciones de fondo
Sólo dejaros una imagen del salvapantallas de mi hermanito, que realmente me ha encantado (estoy por cambiarla al ordenador de Madrid, en que que se sucede la Tierra con fotografías que cambian cada 5 minutos, con las nubes y la luz reflejada... muy curioso).

(¿No os da la sensación de poder tocar con vuestras manos la Tierra?)
sábado, 29 de marzo de 2008
De Madrid y otros paseos (I)
"Muchas veces me han preguntado por qué decidí ser juez [léase estudiante de Historia] y ejercer en Madrid [o donde los derroteros de la docencia me lleven...]. Una ciudad que no me gustaba y a la que sólo había ido en contadas ocasiones. Sin embargo, ahora me es tan vital como el aire, más o menos contaminado, que respiramos los que aquí vivimos.
Quien no conozca Madrid no ha completado su ciclo vital. Madrid debes vivirla, sufrirla, disfrutarla, amarla y no olvidarla. ¡Cuántas veces he echado de menos la vida de sus calles y la alegría de sus gentes en las decenas de hermosas capitales de todo el mundo en las que he estado a lo largo de los años, como Roma, París y Nueva York! Sin embargo, Madrid es incomparable. Sus calles abigarradas, edificios neoclásicos, jardines, palacios, plazas y, sobre todo, sus tejados y el cielo la hacen especial. Más si se contempla a vista de pájaro."
Collective Soul - Needs [original]
Collective Soul - Needs (live) [orquesta]
martes, 25 de marzo de 2008
The Importance of Being Idle
Gran canción la de Oasis, uno de esos descubrimientos que fascinan y que hacen que te sumerjas en otro mundo.
A esto me refería con el aire sesentero que se respiraba el otro día... realmente un video sin desperdicio. ¡Que lo disfrutéis!
[Y mañana de nuevo a clase...]
lunes, 17 de marzo de 2008
Se respira aire sesentero...
Ciao!! [¡disfrutad de las vacaciones!]
miércoles, 27 de febrero de 2008
Nada
Antes siempre escribía el título al principio. Pero ahora ya no. Ahora no condiciono la parte escrita dependiendo de la introducción visual (no hay que olvidar que la tipografía y el color del título es diferente). Ni tampoco nunca se me ha ocurrido poner títulos sugerentes y llamativos.martes, 19 de febrero de 2008
Falsa alarma
Las estrellas se alejan tan rápido como se pasa una hoja en un libro. Al menos déjame seguir buscando, no me relegues al cajón de los versos olvidados...
¿Y si te alcanzo?
¿Qué ocurriría si lográsemos alcanzar con nuestras manos a una de esas estrellas que brillan tanto y que parecen estar tan lejos?
[Chispas de felicidad... oh! non mi credi...]
[Qué cerca que estabas... y que lejos te veía...]
sábado, 16 de febrero de 2008
El día que guié a un conductor de autobuses
Estaba escuchando viejas canciones, que me recuerdan buenos tiempos. Y he decidido colgar el video. Mañana más. Inauguro un nuevo día... para todos vosotros.
[Brand New Day -Alex Lloyd-]
jueves, 31 de enero de 2008
Hay amores
... que parece que no van a acabar nunca. Y que si alguna vez se acaban somos capaces de recordarlos. ¡Ni que hubieran hecho la letra a medida! Pongo en mi boca las palabras que tanto miedo me da pronunciar. Hago un receso en el tiempo de estudio (caótico, y verdaderamente un mal mes... pero eso es para otro día, cuando por fin me libere del yugo del estudio). Sólo quería compartir el video con vosotros. Por todos aquellos que alguna vez quisieron en los tiempos del cólera. O por el miedo que tenemos a querer en los buenos tiempos. Capaz de poner imágenes a cada una de las frases de la canción... ¡qué vida ésta que nos ha tocado vivir! Si vienen tiempos mejores, que sea a tu lado...
¡Ay, mi bien!... qué no haría yo por ti... por tenerte un segundo, alejados del mundo y cerquita de mí. ¡Ay, mi bien! Como el Río Magdalena, que se funde en la arena del mar: quiero fundirme yo en ti.
Hay amores que se vuelven resistentes a los daños, como el vino que mejora con los años: así crece lo que siento yo por ti. Hay amores que se esperan al invierno y florecen y en las noches del otoño reverdecen: tal como el amor que siento yo por ti.
¡Ay, mi bien! No te olvides del mar que en las noches me ha visto llorar tantos recuerdos de ti. ¡Ay, mi bien! No te olvides del día que separó a tu vida de la pobre vida que me tocó vivir.
Hay amores que se vuelven resistentes a los daños, como el vino que mejora con los años: así crece lo que siento yo por ti. Hay amores que parece que se acaban y florecen y en las noches del otoño reverdecen: tal como el amor que siento yo por ti.
Yo por ti... por ti: como el amor que siento yo por ti...
[Hay amores - Shakira -BSO El amor en tiempos del cólera]
sábado, 19 de enero de 2008
Ya queda poco
[Esto de estudiar me trastorna demasiado]
Espero volver por aquí en breve (a partir del 14, que es cuando acabo los exámenes), así como volver a pasear por vuestros espacios (perdonadme la ausencia). Mientras tanto, os deseo a todos y a todas un ¡feliz enero y febrero!... un descanso post-vacacional... y sobre todo, a los que estén en exámenes como yo, una cosa: un examen no determina nuestros conocimientos, por lo que no os agobiéis.

