viernes, 28 de septiembre de 2007

Prometo

Aunque desde un principio el curso pasado me propuse escribir sobre la Historia, sobre lo que me interesa y sobre lo que siento y quiero decir al mundo, me veo en la obligación de decir que me he limitado a escribir únicamente sobre lo que siento. Y he de dar una explicación. En parte, y sólo en parte, se debe a mi miedo a equivocarme. Por ello, el día que empiece a mezclar todo esto con lo que estudio será el día que pueda contrastarlo y sea del todo verídico. Así que deberéis esperar a que estudie de nuevo (¡que ya queda poco para que empiece de nuevo el curso!). Por lo pronto, prometo, y tengo en mente, dedicarme a este blog, así como bien dije al principio, a contar un poco de todo. Gracias.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Lo que me inspiras

Ternura. Un gran sentimiento de ternura, José. Tanto te amé como te odié, aunque sin querer reconocerlo. Y ahora que estás mal, no sé cómo decirte que te quiero. No, que te quise. Ahora lo que quiero es ayudarte. De repente tu voz sonaba tan melancólica como aquella vez que me llamaste, preocupado. Y me dijiste que te había alegrado el hecho de oir mi voz. Tal vez mi cometido sea ese: darte ánimo en tus peores momentos, y alegrarme cada vez que tú seas feliz. Y de veras que me alegro. Quiero pedirte perdón, redimir mis culpas, expiar mis pecados. Pero sobre todo, quiero que sigas a mi lado. Aunque sea como amigo.

El comienzo siempre es duro, y los finales son siempre tristes. Pero debes saber que entre medias siempre hay miles de momentos que merecen la pena. Te lo aseguro.

Nunca sabré cómo agradecerte que estuvieras ahí, y que supieras alejarte. Y yo siga estando aquí. Muchas veces es necesario hablar. Bien pues, yo siempre te escucharé.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Scratch

Kendall Payne lleva razón, como Brandi Carlile. Siempre. No sé qué me pasa de nuevo. Será el anhelo éste que tengo, que me hace un nudo en el estómago cada vez que veo tu imagen. No sé de quién son esas miradas que me devuelve el espejo del baño cada vez que paso por delante. Ni me concentro en los días, ni en las noche. Ni duermo, pero tampoco me desvelo. Es cansancio, pero que en el fondo no me disgusta. El aire sigue estando viciado, no sé si de ti, o de mí. Sin embargo, cuando te veo, me siento completamente libre. Es una sensación que pocas veces tengo, y que agradezco. Tal vez, un día cuando me levante, seas tú el que me esté preparando una taza de café, y yo te dé los buenos días. Ese aroma tuyo que vicia mi aire. Quizá sea en un desierto de arena, o en una gran ciudad. Quizá suene la brisa que agite aquellas ventanas del hotel de Amalfi. O quizá el mar, acercándose. Son esos detalles los que anhelo más que mi propia vida quiere tejer una red. Tal vez seas tú el que le tengas que decir a la luna que salga esta noche. O seas tú el que deje los besos en la mesilla de noche cuando me vaya a dormir. No sé qué me das, pero algo es. Algo que me deja perdida en este mar. Scratch...

[Kendall Payne - Scratch]

jueves, 13 de septiembre de 2007

Acabar para volver a empezar

Eso es. Acabar primer curso para poder empezar el segundo. La verdad. Me siento cansada y necesito acabar todo ya. Y a la vez que cansada, avergonzada un poco por las notas de este año: quizá no me he esforzado lo suficiente. O quizá lo que debiera, no lo sé. Lo que sí sé es que el año que se acerca tengo que centrarme, desde el primer día, para que luego no me pille el toro, como se suele decir. Un horario imposible, lo sé, pero quizá sea lo que tengo que hacer. Es necesario. Es más que eso. Es lo que quiero. Y quizá sea mi momento. El momento de hacer todo eso.
Si me lo planteo, y me pongo en ello, sé que puedo lograrlo. Otra cosa es que lo consiga. Y tengo muchas esperanzas puestas en que así sea.
Y lo que tengo claro es que aunque las notas no son lo más importante, sí son necesarias. Y más que eso. Lo hago por mí, por necesidad. Por querer ganarme a mí misma.
Por eso. Y por más cosas.
Sé que la Historia es aprender a enseñar, y mostrar a la gente. Y la verdad, la vida da lecciones muy buenas.
Me interesa la Geografía, y creo que al final sí que acabaré haciendo también la carrera. Sólo me hace falta tiempo. El primer año se entiende que no te esfuerces lo suficiente. No se entiende, pero quizá si lo comprendan los estudiantes que lean esto. Sin embargo me tengo que poner las pilas. Que oportunidades como la de este año no se me van a dar más veces.
Por cierto. Estabas igual de guapo que siempre, quizá más moreno. Se nota que la playa sienta bien a todos.
Quiero acabar para volver a empezar de nuevo.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Busco

La paz de la palabra inusitada. El silencio que quiero que me invada y me proteja. Y sobre todo, busco que me quieras de nuevo. Ahora sé lo que quiero. Días de desenfreno, diversión, lujuria y tristeza, pero ahora que han acabado, sólo quiero que tú me quieras. Sigo sin saber quién eres "tú". Más que nada porque sé que pronto lo descubriré.
Ahora afronto lo poco que me queda de tiempo estival para trabajar, estudiar y vivir.

martes, 31 de julio de 2007

What can I say

¿Qué podría decirte hoy que no te haya querido decir ya? Y es que quiero gritártelo, a pesar de que estés lejos, y que no me vayas a oír. Quiero que lo sepas de una vez por todas. Oh, Lord, what can I say? (Brandi Carlile)

sábado, 28 de julio de 2007

Amanece que no es poco

Hoy al menos me he obligado a levantarme antes... asi que ahora podré decir: tengo toda la mañana para hacer lo que quiero. O más bien, lo que debo. Ponerme a estudiar ya en serio. Con el himno por delante, comienza la batalla.

viernes, 27 de julio de 2007

Mar de dudas


In memoriam. Por aquellos blogs que ya se han borrado y que decían lo que yo quería que saliera de mi boca. Por este sueño recurrente que hace que un mar de dudas me atormenten cada noche. Por ese himno de batalla que he encontrado, con el que renuevo cada día mis fuerzas. Pachelbel fue grande, muy grande. Y ahora tomo su Canon como canto a la esperanza de un mañana sin ataduras, con sosiego y calma de noches de verano. Hoy tuve una visión. Tú estabas a mi lado en aquel edificio blanco y frío, aunque fuera olía a jazmín. Pero yo no despertaba. Y todo por culpa de él. Pero ahora eso no importa. Me veo con un traje negro de noche, al lado tuyo, vestido con traje y corbata, junto a otros dos amigos tuyos, que estaban en el momento de mi caída. Y todos estamos escuchando atentos la canción. Es hermosa, ¿no crees? Es un gran espacio recubierto de moqueta roja grana, del que cuelgan leves luces fugaces, que poco a poco van suavizando el entorno. Todo está lleno de sillones isabelinos de terciopelo blanco y asas de caoba. La gente de la orquesta viste de negro, con esmoquin y pajarita negra. La atmósfera, mágica, advierte el tono de susurro de los violines, y de las violas. El clavicordio suena amenazante, pero no hace nada más que guiar al resto de instrumentos. Ese es mi sueño recurrente. Estar a tu lado en un concierto de música clásica. Poder llorar y emocionarme con los acordes de Pachelbel, de Mozart o de Verdi. Llorar de la emoción que me pudiera dar el estar yo en la parte del escenario, compartiendo ese momento con toda esa gente. Porque en el fondo todos somos músicos, y dirigimos nuestra vida que, en cierto modo, es como una gran orquesta, con sobresaltos e improvisaciones. Y sin embargo, todo calculado. Todo en su lugar.

Por ello he decidido luchar, he decidido cambiar. Quiero esforzarme en mi mañana, porque tal vez ese mañana me permita estar al lado tuyo en un concierto como éste. He decidido esforzarme para conseguir llegar a mis metas, para evitar que los demas se adelanten en mi vida, para poder llorar si hace falta, o gritar de alegría, al ver mis progresos. Soy egoísta, sí. No nos vamos a engañar. Me he cansado de ser la niña buena que se desvive por el resto del mundo y nunca hace nada por cambiar el suyo. Y si lo hace, está tan exhausta de ayudar al resto que no acaba de hacer bien las cosas. Y tengo claro que primero yo, después yo, y, si acaso, yo también. Al menos tengo ya las fuerzas necesarias. Me sobran los motivos, como dice Sabina. Me sobra tanta palabrería barata que no hace más que apesadumbrarme. Quiero ganar esta batalla. Ésta, y las mil que me quedan por librar. Porque en el fondo no quiero crecer. Quiero que todo siga así, por los siglos de los siglos.

Ahora es cuando ese mar de dudas se acaba deshaciendo en la espuma de mar, en la espuma de mis mañanas. Y digo mañanas, porque es algo grande lo que estoy planeando. Algo que cambiará mi vida. Algo para bien. Para mí. Porque hace tiempo prometí no defraudar, y no quiero que eso ocurra. Por esa promesa, y por las que me hago cada día, lucharé. Por mi amor. Por ti. Y sobre todo, por mi.

miércoles, 25 de julio de 2007

Ojala [Silvio Rodríguez]

La verdad que sigo sin tener que decir cosas...
O sí las quiero decir, pero quizá no sea éste el mejor momento.
Dejaré colgada al aire una canción...

Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.

Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.

[Ojala - Silvio Rodríguez - 1969]

viernes, 13 de julio de 2007

Actualizando

Es raro. Porque en verano me activaba y dejaba de hacer el vago. Pero ahora mismo lo que me apetece es tumbarme en la cama a no hacer nada. Pronto escribiré algo interesante.

lunes, 2 de julio de 2007

Creo en ti

Sigo usando la misma frase. La de la canción de Duncan Dhu. Es curioso, porque hace tiempo alguien me dijo que era su grupo favorito, y supongo que desde ese momento empecé a escucharlos. Y no me arrepiento. Porque tienen canciones que dicen todas esas cosas que alguna vez se piensan pero no sabemos decir. Porque creo que la música tiene el poder de exteriorizar muchas cosas. Cada frase, unida a la siguiente, conforma una historia nueva, una vida paralela que, queriendo o sin poder evitarlo, acabamos viviendo. Yo misma he forjado un mundo alrededor de nuestras canciones. No he podido evitar amurallar de notas y acordes mis sueños, en los que siempre estás tú. Mañana es como una despedida (¿mañana? mejor dicho, dentro de unas horas...). No sé si es demasiado tarde, aunque no me importa, tantas palabras existen, que debiera ser posible decirlo todo, pero no es así. Hoy descubrí que con todas las letras, de una u otra forma unidas, creo que no sabría explicar lo que con un beso te digo. Te digo lo sincero, te digo de ti que quiero, te digo de mi espera, te digo mereció la pena, ¡tanto lustro de aprender a decir: con un simple beso!. (Café Quijano, En mis besos)

sábado, 30 de junio de 2007

Me gusta

Despertar cada mañana, y ver tu cara pegada a la almohada. Levantarme, y con sólo cerrar la ventana, que caiga de nuevo la noche. Me gusta que respires sobre mi pelo, y me busques a tu lado. Sentir que tu brazo me rodea, para que nunca más me aleje. Me gusta sentir la luz del sol sobre los pies de la cama. Has enredado mi vida con hilos de oro. Has cubierto mi cama con pétalos de rosas. Has marcado la senda del agua, con tus pasos. Y hoy sigo las cartas que dejaste escritas en cada rincón. Me gusta que me digas que me quieres. Me gusta que te preocupes. Me gusta que quieras saber más de mí. Y sobre todo, me gustas tú.
Aunque sea en mis sueños, pero sé que te quiero, y tú a mí.
Y si es necesario, te defenderé a capa y espada. Y cubriré tus espaldas. Hoy me he dado cuenta que te necesito. Te necesito a mi lado. Y tú me necesitas al tuyo.

jueves, 28 de junio de 2007

A tu lado


[Soy consciente de que se va a dar una injusticia; en realidad tú no tienes la culpa... y la gente cree que sí; hoy además, han ocurrido una serie de cosas de las que no estoy demasiado contenta, así que ahora mismo ruedan por mi cara varias gotas saladas..., y más oyendo esa canción de Duncan Dhu que dice tantas cosas...No puedo evitar pensar en ti. Es algo que no puedo. No sé cómo salir de este pozo; y eso que ayer fue un buen día. Lo que cambia todo en segundos. Pero yo creo en ti....]

A TU LADO (Duncan Dhu - Piedras)
Pienso en ti
interminablemente en ti
quiero ser
una respuesta para ti
pienso en ti.

Creo en ti
inagotablemente en ti
como tú
que confiaste en mi saber
creo en ti
sólo en ti.

Y despertar, a tu lado
cada amanecer.
Y hacer rodar mis labios
sobre tu piel.
Creo en ti...

Estoy en ti
desesperadamente en ti.
Y hasta hoy
he aguantado sin hablar.
Estoy en ti,
sólo en ti.

martes, 26 de junio de 2007

Gracias (la pócima secreta)

No tengo palabras. Siempre estarás ahí. Serás único. Y me imagino en mis mil vidas salvándote. Es tu sonrisa lo que me atrae a subir tantas escaleras, a buscar tu fragancia en el ascensor. A esperarte en los pasillos, en las salas, tras cada esquina. Siguiendo ese olor inconfundible. Que hace que te quiera. Es esa manera de interesarte por los demás, por la vida secreta que cada uno llevamos encima. Tu tono de piel hace que yo camine por las mañanas, intentando recorrer con mis pasos los tuyos y buscar islas sin descubrir en las que dibujar un mapa en tu espalda, al sol los dos. Es esa extrema agilidad que hace que todo en esta vida se haga añejo, y hasta lo más joven pierda valor. Es esa voz la que me duerme por las noches, y la que me despierta por las mañanas. Es tu forma de caminar, con vitalidad, fuerza... que hace que mi mente me obligue a sonreir. Y sigo buscando aquellas exedras. Te doy las gracias por lo de hoy. Porque te lo agradezco de por vida.
No quisiera que esto se acabara, porque en mi mente siguen sonando aquellas canciones. Aquellas notas que me decías al oído. Aquellos versos que susurrabas tras mi pelo.
Sigo buscando en el viento tu respiración profunda, y el reloj que vas marcando con tus latidos.
No quiero que se acabe mi primer curso. No quiero seguir creciendo. Porque sé que si crezco dejaré de soñar con esas sonrisas.

[¿Qué pócima me habrás dado para que yo esté así?]

(Unstoppable, The Calling)

lunes, 25 de junio de 2007

Fini!


¡He acabado los exámanes! Y estoy feliz. Hoy creo que no se puede estropear el día (salvo por saber la nota de Antigua...). Casi que mejor la prefiero haber suspendido. Por vergüenza propia y ajena. De todas formas, tras el brillante examen (o eso creo) sobre fenicios y demás agitadores de masas y comerciantes de tres al cuarto, el becario (muy, muy guapo, por cierto), me ha soltado la respuesta de la última pregunta. Jugando al Veo-Veo...

Y juraría (a no ser que sea mi manía persecutoria y mi ego divinizado) que se ha pasado casi todo el examen mirándome. O al menos esos paseos decían eso. Y su olor me ha traído gratos recuerdos a Francia. A Dominique, mi padre de allí. No sé, era como si hoy me hubiera levantado allí, desde que ha amanecido hasta que he entrado en el aula a hacer el examen. Sí, olías igual. Seguro que el año que viene coincidimos en el archivo. Seguro...

miércoles, 20 de junio de 2007

Como hablar...


Es lo que yo te quiero decir a tí. Lo que sueño que oigas sin que mi boca emita esas palabras. Es lo que te susurro cada vez que pasas a mi lado. Porque te quiero. Más que eso. Quererte es poco. Y me voy a volver loca. Cómo decirte que me has ganado de poquito a poco, que llegaste por casualidad... Y es que son tus ojos aguamarina los que me detienen el corazón y los que callan mis respiraciones. Mi subsconsciente ha hecho hoy que te viera mirándome varias veces. O eso es lo que he querido ver. Me angustio. Pero sé que si tú estás al final del túnel, puedo salir. Cómo hablar, si cada parte de mi mente es tuya...Eso digo yo. Es el destino quien nos lleva y nos guía. Supongo que todo lo que dice la canción es verdad. Sé que te voy a defraudar (pensando en que me tienes en estima), pero, sin embargo, quiero (prefiero) que me suspendas... Y verte de nuevo en septiembre. Y ahí sacarme una nota muy alta. Para que te sientas orgulloso de mí. Porque te quiero. Y no quiero defraudarte. Me estás quitando la vida... Cómo hablar, si cada parte de mi mente es tuya, y si no encuentro la palabra exacta...¡Cómo hablar! Cómo decirte que me has ganado poquito a poco, tú que llegaste por casualidad...

(Eres demasiado guapo, y tu corazón es demasiado noble
para que seas de verdad...
Por eso, te quiero)

[Como hablar, Amaral]

¿Esperas que me quede mirando las musarañas?

De verdad. La odio. Y sólo quiero que deje de eclipsarme. A lo mejor me arrepienta de decir todo esto. No lo sé. Pero lo que ahora siento son sentimientos contrapuestos. Estoy harta. Quiero gritar, como el otro día. O llorar. [Y ahora aparece]. Ella sobra en todo esta Historia. Es competencia desleal que me hace sombra, y no sé si es lo que realmente quiere o qué. Sólo sé que en la selva tropical, el árbol al que tapan el resto de árboles, no crece. Se muere. Y yo no me voy a dar por vencida. Eso nunca. Porque te hice una promesa. Y a él. Y a mí misma. Yo aquí destaco. Por mis santos co...
Y esto quiere decir que el principio de esta carrera ha comenzado. Que ahora voy a escalar puestos. Porque aunque me he quedado rezagada, no voy a dejar que me pisen. Ni que me pises, sea esa tu intención o no.
¡Maldito examen! Que pena que siendo mi último día, esté así. Pero en verdad estoy cabreada. Me gustaría ser distinta. Pero es que siento que me están quitando de las manos lo que me va a dar de comer en un futuro. Y eso no puedo permitirlo. Lo juro.Seguiré estudiando, para que mis dos últimos exámenes de este curso al menos sean la llave de otras puertas. Para al menos darme el gusto de sentirme crecer. De ser siete veces más fuerte que tú. Y con la ayuda de mucha gente lo lograré. Pero con la suya no. El año que viene, no habrá tregua. Eso lo aseguro.
Nada más que decir. Aplícate el cuento.

(En mal momento te sentaste a mi lado).